Dora Mayer: una mujer parecida a la luna – José Luis Ayala*

Joel Rojas: “Dora Mayer fue una genuina representante del ...Dora Mayer es una mujer controvertida y discutida del siglo XX. Inteligente, vehemente, lúcida, apasionada intelectual, periodista, defensora de campesinos pobres, feminista y diletante ideológica. Precisamente el libro: “Dora Mayer. El sol que disipa las nubes. Textos esenciales” de Joel Rojas Huaynates, permite tener una visión amplia acerca de su biografía intelectual.

“Dora Mayer –escribe Joel Rojas Huaynates– ha sido una figura imprescindible en los inicios del siglo XX en nuestro país. Esta primera compilación reúne sus folletos y libros publicados entre 1907 y 1934, además de un conjunto de artículos que permitirá a los lectores tener un conocimiento más amplio sobre esta pensadora. En ese estudio preliminar veremos cómo sus facetas se imbrican interseccionalmente en una trama vivencial donde la cotidianidad, o el mundo de la vida, se erige no como un destino rígido sino como un camino tortuoso y quimérico. En este sentido, la biografía de Dora Mayer se enmarca en sus facetas de indigenista, socióloga, política, filósofa, amante y feminista maternal, al fin y al cabo, son espectros de la luz como el sol que disipa nubes en el cielo gris limeño”. (1)

El 13 de octubre de 1909 en el Centro Universitario de la UNMSM, se iniciaron las discusiones en referencia a la condición de campesinos de haciendas y comunidades, así como temas educativos. Participaron Juan Bautista Lavalle, Víctor Andrés Belaunde, Julia Delaway, Federico Ortiz, Pedro Zulen, Teodomiro Gutiérrez Cueva “Rumi Maki” y Dora Mayer. La preocupación central era cómo solucionar los problemas sociales tan graves. Zulen propuso la creación del Patronato Nacional Pro Indígena. Así nació la Asociación Pro Indígena, siendo presidente el senador Joaquín Capelo.

Pero la institución que logró instalar filiales se desintegró a fines de 1917, debido al escandaloso amor irracional de Dora Mayer a Pedro Zulen. Aunque Dora tenía que casarse con John Arthur Reid, cuando conoció a Zulen, “la gringa” como de decían Ezequiel Urviola y Carlos Condorena, se enamoró de Zulen sin que hubiera sido correspondida.

Hay una pregunta que durante muchos años no fue respondida: ¿Qué ideología tenía Dora Mayer? El libro de Joel Rojas Huaynates es un trabajo minucioso que se refiere a sus diversas estaciones intelectuales. Sin embargo, Dora Mayer se declaraba libre pensadora. Lo cierto es que esa opción no existe. En química y en política no hay términos medios, hay valores.

Con razón Joel Rojas Huaynates escribe:

“Mayer creyó encontrar dichos valores en Luis M. Sánchez Cerro, dueño de gran aceptación cuando cayó Leguía. Se acercó, de este modo, a la Unión Revolucionaria que agrupaba a las facciones antiapristas y anticomunistas y de hecho colaboró con la revista Crisol, su órgano de propaganda. Tirso Molinari y Susana Aldana han llamado a este hecho ‘el lado oscuro de Mayer’. A primera vista la imputación parece consistente porque Crisol siguió siendo la voz de la Unión Revolucionaria cuando ya se había convertido en un partido fascista, después de la muerte de Sánchez Cerro. Sin embargo, en sus colaboraciones nuestra autora no se pronuncia en absoluto como militante. Describe, sí, críticamente a sus reconocidos opositores- leguiistas, apristas y comunistas- y caracteriza a Sánchez Cerro como un líder nacionalista pero sin vincularlo a un espíritu fascista”. (2)

El partido fascista de Sánchez Cerro en el poder, editó “Acción” entre 1933 y 1836, “Batalla” (1936) “Crisol”, (1934). “El legionario” (1935) “UR” (1936). Desde el poder, el fascismo militar criollo reclamaba a sus militantes: “No basta ser afiliado a un partido para reclamar prerrogativas dentro de él. Es necesario ser combatiente y sacrificarse por el ideal político”.

3Sin embargo, Dora Mayer respondió:

“Yo no soy personalmente ni derechista ni izquierdista, sino neutral. Juzgo en ambos lados lo que me parece bueno o malo, motivado o incorrecto. La prueba está que he colaborado abundantemente en periódicos de ambas especies. Como el partidarismo siempre suelta algunas palabras provocativas en ocasiones parecidas a la que ocupa, no debo, identificarme con las declaraciones que puedan ser vertidas por otros asistentes a la reunión. Es posible que influyan en mí ciertas simpatías, pero procuro ser imparcial”. (Pág. 34).

Sin duda Dora Mayer se equivocó y eso les sucede a quienes se declaran neutrales. En química, política y filosofía no hay términos medios y mucho menos neutrales en política. Se es o no se es. Los equilibristas políticos nunca llegan al final de la meta. Sin embargo, el libro referido a Dora Mayer, constituye un gran esfuerzo para presentar a una mujer que amó al Perú entrañablemente como también a Pedro Zulen.

* Publicado el

NOTAS

(1) Joel Rojas Huaynates. Dora Mayer. El sol que disipa las nubes. Textos esenciales. Fondo Editorial del Congreso de la República. Pág. 21. 2018. Lima.

(2) Ibíd. Pág. 33.

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